viernes, 11 de febrero de 2011

Las obras de Sófocles, Esquilo, Eurípides y Aristófanes

    Sofocles
     AYAX: Al principio de la obra, Áyax está furioso debido a que la
     armadura de Aquiles, fue otorgada a Odiseo y no a él. Atenea  hace 
     creer a Áyax que los reyes griegos eran un hato de reses que habían sido 
     conseguidos por los Aqueos. Al darse cuenta del engaño, se autocompadece.
     Su esposa Tecmesa  le suplica que no deje a ella y a su hijo sin protección.
     Áyax  le hace creer que a sido persuadido por la súplica y parte diciendo
     que irá a purificarse y que enterrará la espada que Héctor le obsequió.
     Su esposa y los soldados tratan de localizarlo, pero llegan tarde. 
     Áyax había enterrado la espada verticalmente y con la hoja 
     sobresaliendo del suelo.
     En el último acto, los jefes discuten sobre qué harán con el cadáver
     de Áyax y Odiseo,  a pesar de que había sido su rival, los persuade para que 
     se entierre a Áyax con honores.

   Esquilo
      LAS SUPLICANTES: Trata de las cincuenta Danaides hijas de Dánao,
      que residen en Egipto.Las Danaides, junto con su padre, llegan a Argos,
      huyendo de los hijos de Egipto. Para evitar ser dañadas en Argos, 
      se hacen suplicantes de Zeus, refugiándose en su altar.
      Las suplicantes temen ser forzadas por sus perseguidores y suplican
      por el derecho a no ser entregadas a quienes ellas no quieran y a disponer
      de su propio cuerpo frente a la violencia masculina.
      Pelasgo se interesa por su petición de asilo pero ha de sopesar la
      posibilidad de entrar en guerra con Egipto por proteger a las suplicantes. 
      El rey consulta con el pueblo, que decide protegerlas.
      Pelasgo acoge a las suplicantes.

Eurípides
LAS BACANTES: El dios Dioniso era hijo de Zeus y una mortal, Sémele, hija a su vez de Cadmo, el rey fundador de Tebas. Tras sus viajes por toda Asia, Dioniso llega a Tebas, acompañado por un coro de adoradoras, formado por bacantes(adoradoras humanas) y ménades (ninfas). Las hermanas de su madre habían difundido el rumor de que Sémele se había acostado con algún mortal y que Zeus la había fulminado por haberse inventado la historia de que se había acostado con él. Por ello, Dioniso las había hecho enloquecer y ahora practicaban también ritos a Dioniso como bacantes.


ARISTÓFANES
LAS NUBES: La obra trata de un padre, Estrepsiades, y su hijo Fidipides.
Fidipides es un joven fanático de la hípica y los caballos, cuya diversión le sale bastante cara a su padre, que ha contraído una serie de deudas por su amor a los caballos.  Su padre va directo a la ruina y no tiene interés en pagarle a los acreedores y para eso idea un plan que lo sacará de problemas: Mandará a su hijo a estudiar al Pensadero.  Pero Fidípides se niega a ir y termina yendo Estrepsiades, que cuando se encuentra con los discípulos de Sócrates y Jerefonte pregunta lo que hacen y mantiene después un diálogo con uno de ellos, Sócrates le habla del cielo y le demuestra que Zeus no existe y que las nubes también son diosas y muy importantes pero Estrepsiades es un hombre viejo y además rústico, así que olvida todo lo que aprende. Las Nubes le dicen que vaya a buscar a su hijo por ser más joven y así Estrepsiades lo convence para que aprenda los dos argumentos en un diálogo donde el hijo sostiene opiniones antiguas y el padre las opiniones nuevas. Fidípides aprende el argumento injusto y su padre se lo lleva a casa. Luego su hijo que fue corrompido sale persiguiendo al padre para pegarle, así Estrepsiades junto a un esclavo toma venganza de Sócrates que huye del pensadero que está siendo quemado por Estrepsiades y su esclavo Xantias.